Cartas a mi madre por Navidad. 1900-1925

[Weihnachtsbriefe an die Mutter]
Año: 
2018
Género: 
Público: 
Tags: 
Editorial: 
Encuentro
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
2018
Páginas: 
115
Valoración moral: 
Género: Literatura
Sin inconvenientes.
Algunos inconvenientes morales.
Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral.
Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana.
Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos.
Por sus contenidos explícitos, la obra contraría la fe o la moral de la Iglesia Católica o el cristianismo en general.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Veintiseis cartas, una por año, escritas por Rainer María Rilke para felicitar a su madre la Navidad; una madre con quien nunca mantuvo una buena relación, pero que, sin embargo, siempre ocupó un lugar preeminente en su vida. Son más de mil las cartas conservadas entre ambos, y de ellas ha salido esta colección. La Navidad, como ocurría en muchas familias centroeuropeas, tenía unas connotaciones especiales, con costumbres que se transmitían de padres a hijos: esta noche tenemos un lugar dentro de nosotros donde somos tan solo niños que esperan, confían y permanecen imperturbables en su derecho a la gran alegría (Carta 19 diciembre 1910). Rilke recuerda a su padre, el abrir las puertas del salón y el hallazgo de los regalos, traídos por el Niño Jesús, justo antes de la cena de Nochebuena.

El hijo, siempre de viaje, convierte estas cartas en una tradición o en una obligación y establecen la costumbre de abrir ambos, madre e hijo, sus correspondencias el día de Navidad, justo a las 6 de la tarde. Las cartas no cuentan vivencias personales, ni buscan presentar nuevas ideas. Se limitan a reverenciar anualmente el amor a la madre lejana y distante, mi querida madre, una vez más, pasa una reunión muy íntima y espiritual, con el corazón en paz, como siempre bajo la mirada del Niño Jesús, para el que solo nos volvemos adultos cuando llega el momento de enseñarles a los pequeños y de entrar con ellos en el salón y permanecer a su lado mientras Él, muy bajito, apenas como un suspiro, acaricia nuestro corazón, sabiendo que estamos llenos de esperanza y que nunca esperaremos hallar mayores dones y milagros y signos en aquel lugar (Carta 21 diciembre 1911).

Durante unos años Rilke manda los saludos de su esposa y escribe sobre su hija. También son interesantes las menciones que hace a la Primera Guerra Mundial, pero el fondo es recurrir al espíritu navideño. Rilke fue un poeta espiritual, católico, siempre muy apoyado en los aspectos externos, sobre todo en la liturgia, los cantos, la arquitectura, los ángeles. Su relación con Dios, no siempre fue sencilla, ni tampoco clara. Esta es tal vez la aportación más interesante del libro, una selección de cartas que aportan algo más sobre la religiosidad de un Rilke especialmente sentimental, nostálgico y creyente. Edición muy trabajada, acompañada de un breve prólogo y un epílogo que ayudan a contextualizar estas cartas en la biografía del poeta.

Autor: Francisco Forriol, España, 2018