Antropología teológica

[Antropología teológica]
Año: 
2016
Género: 
Público: 
Tags: 
Editorial: 
Eunsa
Ciudad: 
Pamplona
Año de publicación: 
2016
Páginas: 
220
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Es el Manual publicado por el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de la universidad de Navarra. Como toda la colección tiene grandes ventajas para los principiantes como son la claridad, la exposición sistemática de la materia y el formato didáctico. Hace asequible el contenido fundamental y presenta esquemas, introducciones, clasificaciones, ejercicios, bibliografía adecuada a cada capítulo, textos para comentar, guía de estudio al finalizarlo, etc. La fuente principal es el libro del mismo nombre del profesor Lorda que tiene como público personas con sólidos conocimientos de teología.

Está estructurado en 15 breves capítulos. La Antropología teológica es el tratado sobre los contenidos de la revelación en torno al ser humano y la reflexión teológica que se ha generado respecto a ellos. Cristo manifiesta plenamente al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación. El Antiguo Testamento brinda una visión religiosa del ser humano alrededor de cuatro temas: llamada a la comunión de vida con quien lo creó, es imagen de su Creador, está herido por el pecado y es destinatario del amor fiel de Dios. El Nuevo Testamento presenta a Jesucristo en el principio, el fin y el medio de la creación y de la alianza, por ello en él se manifiesta toda la verdad sobre lo que somos y estamos llamados a ser. La historia de la salvación se ordena a que la filiación eterna de Cristo sea participada por los hombres. 

Cada ser humano es una persona creada por Dios y llamada a participar en una relación personal con él. Esta vocación se manifiesta en los anhelos humanos. La imagen de Dios en el ser humano se manifiesta en su peculiar naturaleza psicosomática. Con su inteligencia conoce, con su libertad puede gobernarse a sí mismo y con su trabajo dominar la creación. Dios ha querido a la persona humana como un ser para la relación. Está llamada a la comunión en el amor. Se expresa en la familia y después en la sociedad. La realización de la comunión con Dios y con él con los demás se funda en la comunión de los santos, incoada en la historia y realizada en plenitud en la parusía. 

El hombre está sometido a la limitación, a la fragilidad y es incapaz de superar el sufrimiento y la muerte. No responden al plan creador-providente divino, sino al estado en que se ha situado por su pecado. En relación con Dios su núcleo es la ofensa y separación de él. Es un atentado contra la verdad de quien peca. Vive en la verdad quien se reconoce pecador y necesitado de la gracia de Dios. Causa un deterioro en las capacidades operativas de la persona e influye en las estructuras sociales. La libertad permanece tras el pecado. La gracia es uno de los temas principales del mensaje cristiano. Es la participación en la naturaleza divina. Transforma al hombre desde dentro. 

El Espíritu Santo nos introduce en el misterio pascual y obra nuestra re-creación en Cristo. Es un misterio, el de la comunicación de la gracia y la santificación del hombre. La teología puede profundizar en él y afirma que hace al hombre hijo de Dios, lo diviniza, inhabilita en él, lo justifica. La gracia increada eleva al hombre a un estado de unión con la Trinidad. La iniciativa es divina: Dios nos llama a la existencia, nos elige desde la eternidad para ser y vivir en Cristo, y se nos acerca en la historia para ofrecernos su auxilio mediante la misión del Hijo y del Espíritu Santo. Dios espera una respuesta libre y agradecida. No se contraponen la eternidad del designio divino y la contingencia de la respuesta humana. El protagonismo lo tienen Dios y al mismo tiempo la persona humana que es libre y responsable. 

El libro sale al paso de los principales errores que se han dado a lo largo de la historia y distingue, cuando es necesario, lo que es de fe de una determinada escuela teológica. Recomiendo ampliamente su lectura a todos los que deseen profundizar en la visión cristiana de la persona y su relación con Dios.

Autor: Marcela Navarro Hernández, México
Fecha de actualización: Oct 2022