
Algunas ideas radicales triunfan pronto, otras tardan en madurar y tener éxito y otras muchas fracasan y se quedan en el cajón de la historia hasta que encuentran, o no, su momento. Las ideas surgen del pensamiento de una persona o de la fusión de varias ideas personales hasta que encuentran el hombre o grupo de acción que las desarrollan o imponen.
El autor estudia algunos de estos momentos, no todos, tampoco todos los presentados demuestran con claridad su hipótesis, ni son tan evidentes o interesantes. Analiza cómo surgió el derecho al voto femenino, los fanzines de finales del siglo XX, la copia de textos, los samizdat, que, a pesar de la censura, invadieron la Unión Soviética en los momentos más duros, los mensajes encriptados de un grupo de epidemiólogos muy al inicio de una pandemia que iba a colapsar el mundo o los fracasos de la primavera árabe, del movimiento ocupa Wall Street o la rápida caída del Black Lives Matter.
Beckerman intenta estudiar el porqué de estos éxitos y fracasos y, aunque el libro ofrece datos novedosos, no todo se lee con el mismo interés ni tampoco con la misma seguridad de que las cosas ocurrieron como nos explica.