Ana vestida de sangre

[Anna Dressed in Blood]
Año: 
2011
Género: 
Público: 
Valoración moral: 
Género: Literatura
Sin inconvenientes.
Algunos inconvenientes morales.
Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral.
Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana.
Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos.
Por sus contenidos explícitos, la obra contraría la fe o la moral de la Iglesia Católica o el cristianismo en general.

Novela juvenil de terror, aventuras, y cierto componente romántico (muy atenuado). El protagonista es el adolescente Cassio Lowood, que ha heredado de su difunto padre un trabajo muy especial: Armado con un puñal ritual, se dedica a borrar fantasmas de la faz de la tierra, dando una “segunda muerte” a quienes, por un motivo u otro, no han abandonado del todo este mundo. La novela nos presenta a Cassio enfrentándose a su primer fantasma verdaderamente serio: Ana, apodada “vestida de sangre”, a quien se atribuye la muerte de numerosos adolescentes en un pueblo perdido de Estados Unidos. Y lo mejor es que es verdad.

La novela está correctamente escrita, aunque se distancia de relatos similares (libros de “jovenes adultos” en los que se mezcla lo romántico con lo terrorífico o morboso, y dirigidos a un publico femenino) en su fuerte apuesta por el componente terrorífico (con tópicos, pero raros de ver en una novela juvenil), y su reducción al mínimo del romanticismo. Además, la autora trata de dar “realismo” a su relato, con escenas ciertamente sanguinolentas y numerosas referencias a la santeria, el vudú, o las posesiones. Esto hace que el relato mezcle fantasía con prácticas reales, lo que puede resultar desconcertante a lectores más jóvenes de aquellos a los que el relato se dirige, pero que pueden resultar atraídos por la trama (o el diseño de portada, que encuadra en el estilo infantil-juvenil). Puntualmente, hay algún pasaje levemente sensual, poco descriptivo.

P.V. (España, 2015)