
Como indica el subtítulo Un retrato personal de la Madre Teresa, ese es el objetivo que se propone el libro. Escrito por una persona cercana a la protagonista, Towey relata su relación con ella durante los últimos años de vida de la santa, su colaboración en algunas de sus obras, su amistad y cómo la figura de Teresa de Calcuta influyó en su vida personal, espiritual y en sus decisiones más importantes.
No es solo una narración de hechos históricos, sino un retrato íntimo: muestra tanto los momentos positivos y de servicio como las luchas humanas, los desafíos, las dudas, los sacrificios y la dimensión más profunda de quien considera un modelo de vida.
Es un texto lleno de autenticidad y cercanía. Hay un equilibrio entre lo espiritual y lo humano que es muy edificante; no idealiza la figura de forma absoluta, sino que muestra las dificultades, el cansancio, los retos del liderazgo… Al mismo tiempo, transmite la firmeza de sus convicciones, su profunda fe y su compromiso con los pobres.
En este magnífico testimonio se tienden puentes hacia lo que se puede aprender: cómo aplicar en la vida cotidiana esos valores, cómo servir, cómo vivir con sentido y, principalmente, cómo amar.
El lenguaje es accesible. Incluye historias y anécdotas que se disfrutan, que conmueven e invitan a reflexionar.
Las virtudes más sobresalientes en la santa, según el autor, son la humildad, la misericordia, la generosidad, la perseverancia, una fe viva y la coherencia.
Muy recomendable para todo tipo de personas, creyentes y no creyentes.