
En este breve y profundo libro se propone hacer de la virtud del agradecimiento un modo de vivir, porque, como dice el autor: “Es de bien nacidos ser agradecidos”. Lo primero es la actitud que brota del interior de la persona y, después, las acciones concretas. Se trata de mirar el mundo como un gran regalo que nos ofrece Dios porque nos ama de forma incondicional. Al ser conscientes de esta realidad, el agradecimiento es uno de los pilares de nuestra existencia. Es la respuesta a la realidad que se nos entrega con toda su riqueza de modo gratuito, sin que lo merezcamos.
La libertad interior aumenta si somos agradecidos, porque la persona humana capta que todo lo inferior a ella, por querer de Dios, está a su servicio. Así, se emplea la existencia en dar gracias por todo. Algunos obstáculos para vivir esta virtud son considerarse el centro del universo, con todo tipo de derechos; el resentimiento, que lleva al victimismo; y la envidia, que también impide agradecer.
Al final, se desciende a aspectos prácticos. En general, el libro incluye ejemplos elocuentes de la vida cotidiana, así como referencias a canciones y anécdotas de libros.