
Nueve años después de la desastrosa misión Discovery, una nueva expedición formada por estadounidenses y rusos parte para encontrar la nave perdida y buscar en la base de datos del rebelde ordenador HAL 9000 algo que explique qué ocurrió. El libro es, en realidad, continuación de la película, más que de la novela. Si el anterior mostraba la rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética, ahora el antagonista es China.
Junto a la aventura del viaje y de la exploración (las descripciones del espacio son magníficas), también en esta segunda entrega se reflexiona sobre la inmortalidad, casi siempre desde un punto de vista materialista y descreído (aunque este punto de vista no se reitera en esta obra de ciencia ficción), los sentimientos y las relaciones interpersonales. Vuelve a aparecer así el comportamiento de HAL 9000: qué información tiene el ordenador, si estos datos muestran contradicciones, cómo el ordenador toma una decisión a pesar de estas contradicciones, etc.